Günther.
Como todos los mediodías fui al restaurante tailandés. Daphne estaba almorzando con Tina en la otra calle. Almorcé, viéndola un rato y me fui, cuando ellas se fueron.
Por lo menos la vi de lejos y ella no sabe cuanta falta me hace tenerla en la oficina.
«Me estás evitando y eso me está cabreando también.», suspiro resignado ante mis pensamientos.
—Siento tanto lo que le hizo mi hija a sus empleadas. Solo le pido que lo piense un poco y no vaya a denunciarla. Hablaré con Leah —he llamad