—Acabaré con ambos— sentenció Asher con una furia creciente, golpeando con fuerza la mesa de la cafetería. El sonido seco resonó en el lugar, reflejando la intensidad del impacto de su puño al enterarse de que su peor enemigo no era otro que Ashly, su ex prometida y ahijada de su propio padre. Cada golpe contra la mesa parecía ser una liberación de la frustración, pero también una expresión de la traición que se tejía en las sombras. La revelación era como una puñalada en el corazón de Asher, u