En ese momento supo que debía hacer, cogió el móvil para marcar el número de Asher, sabía que ante su pedido el joven arrogante de su sobrino que parecía más hijo suyo que de su hermano ya muerto, no rechazaría aquel pedido desesperado de su parte.
Asher corta aquella llamada, para fijar sus ojos en Siena y el niño que ella tenia en brazos. La joven madre, ver aquella expresión de preocupado no entendía que estaba sucediendo realmente.
— ¿Qué sucede?... Señor Asher ¿Esta todo bien? —Siena se an