Es evidente que Asher Crosetti no la dejará en paz, y que tarde o temprano ella tendrá que pagar por esa osadía.
Los días pasaban y el proyecto, así como el trabajo en la empresa, no paraba. Siena, al igual que Starling y sus demás compañeros, estaba muy ocupada. Cada tarde, el lugar de encuentro era la cafetería de la empresa. Con el paso de los días y los meses, todos llegaron a tomar cariño a Siena.
Sin embargo, las cosas se volvieron extrañas en la empresa cuando, estando sentados y disfrut