CAPITULO 49
Ella trato de acercarse a Darién disimuladamente, pero se detuvo cuando sintió un cosquilleo en su brazo al finalmente hacer contacto con su espalda, mismo cosquilleo que el sintió al percibir el toque de Imery.
— Oh, lo siento, no fue mi intención. — Dijo rápidamente Imery nerviosa.
— Tampoco fue mi intención. — Dijo Darién.
Imery se quedó viéndolo con una expresión confusa.
— ¿Eh? ¿Que? — Respondió ella.
— Esto…
Decía Darién para después pasar su mano suavemente por el cabel