CAPITULO 48
Finalmente Imery Klou, guardo todos los mapas y tomo la última carpeta pero en ese instante la puerta se abrió y apenas escuchó el sonido escondió las carpetas bajo la cama y tomó un libro de la mesita fingiendo leerlo.
Tap, tap, tap… Sonaban los pasos de la persona acercándose.
Aunque ella sabía perfectamente quien podría ser y efectivamente tuvo la razón al ver a esos hermosos ojos azul marino viéndola fijamente.
— Me habían dicho que no salías de la habitación, pensé que te sen