CAPITULO 47
Ella no podía creer que Darién la este hechando y lo que primero se le vino a la mente es si el joven Rey estaría bien sin ella ahí, si no se sentiría mal o presionado, si no buscaría una salida fácil, si volvería a tomar esa enorme cantidad de sustancias.
— ¡Me rehuso a irme Darién! ¡Ábreme ya mismo! — Gritó nuevamente Imery.
Una vez más, no obtuvo respuestas.
Su corazón sintió un enorme dolor punzante…
Era más que claro que a el, ella no le importaba lo suficiente.
Que el seg