CAPITULO 110
Su esposo la miraba con una expresión un poco asustado, sabía exactamente a lo que ella se refería.
— Está bien, probaré contigo. — Dijo el después de un pequeño suspiro.
Solo hora y media después Imery no dejaba de sonreír emocionada por haber hecho que Darién probará junto a ella los deliciosos postres.
Finalmente vió con sus propios ojos a distancia, el hotel al que tendría que ir dentro de un día más en horas de la tarde.
— ¿Que te parece si seguimos caminando un poco por