CAPITULO 104
— Sígueme, te llevaré a ese lugar. — Dijo finalmente Darién comenzando a caminar y su esposa Imery Klou le siguió alegremente.
Ella observaba con atención todo a su alrededor, los hermosos árboles y aves coloridas en ellos cantando, el bello cielo azul con algunas nubes blancas paseándose en él, las flores silvestres del camino que era de tierra, conforme más avanzaban más se escuchaba el sonido de la fuerte corriente del río y el aire se volvía más puro así como el viento soplaba