Samara Rogers
Cuando Jake se va del cuarto, me voy al baño, tomo una toalla y la muerdo con fuerza mientras grito furiosa por lo que acaba de decirme. Pensé que al menos podría disfrutar del sexo en lo que mi mentira dura y todo esto sólo se ha puesto peor.
Lágrimas de impotencia salen por mis ojos y siento que todo aquello que había planeado para mí por los próximos años sólo han sido una triste realidad que no se cumplirá.
—Pero ni creas que me vas a abatir, Jake Huxley… porque vas a terminar