Akira miró a naim quien tapó sus oídos tratando de que ella no escuche pero fue tarde
—no hagas caso por favor—
Pero Akira forcejeó y corrió al despacho abriendo la puerta y viendo a su hermano con sus caninos fuera y su puño alzado el cual tenía intenciones de ir directo al rostro de aquel hombre, sosteniéndolo del cuello mientras los demás miraban con miedo la escena
—Arturo no lo lastimes—
Gritó ella con sus ojos fijos en la cara asustada del lobo, dio pasos lentos hacia ellos naim estaba