Irene.
Entendí que me lo merecía, que estar atrás de unos barrotes era algo que me había ganado, pero el terror porque usaran eso para quitarme a mi bebé me llenó de nervios, deseando salir a como diera lugar.
Rosy insistió en llamar a Tej, pero no era justo. Él no tenía que cargar conmigo todo el tiempo, no lo merecía, ni yo tampoco.
El abogado de oficio que acepté me hizo ver que una acusación como esa tenía un proceso más delicado, pues era de algo grave.
"Intento de asesinato" no era lo q