Irene.
Tej colocó a Julián en su cuna y se movió cuando lo cubrí pues mi hijo se había quedado dormido a medio camino.
__ Gracias por traernos hasta aquí. - busqué mi cartera para darle un poco de dinero.
__ Si vas a pagarme que sea de otra manera. - no quiso tomar el billete que extendí hacia él. Levanté la mirada con la ceja enarcada y se rió. - No me refiero a eso. No soy tan depravado como imaginas. Aunque si me lo pides porque quieres, no me negaría. - añadió sugerente.
__ Tej, con esos