Irene.
Varias preguntas saltaron al saberme frente a la mujer que tenía frente a mí. En tanto ella caminó hacia la sala como si nos conociéramos de toda la vida, sentí la necesidad de preguntar a qué se debía su visita.
Pero al final me quedé en silencio.
La seguí hasta el mueble donde se sentó, colocó su bolso a un lado y suspiró indicando que me sentara a su lado tambien.
__ ¿Eres amante de las plantas? - se fijó en las macetas pequeñas que tenía en algunos sitios de la sala. Algunas pintad