— Te dije que te fueras. No perderé mi tiempo hablando contigo estando tomado. — Pidió Savannah molesta.
Aún así él se dirigió a una silla en el dormitorio de ella y se sentó en la misma cruzándose de brazos y piernas.
— Dije que no me iré.
— ¡Habla solo entonces! No me interesa que tengas que decirme, me iré a dormir. — Decía ella acercándose a un mueble en el que tenía su cartera, misma donde guardó el anillo.
Alexander observ