Capitulo 32: La cruel realidad.
Tras esa pregunta de su asistente Lucy, Olivia Bailey hizo una expresión de desagrado.
— ¡No digas tonterías! ¡Solo tienes que obedecerme y ya! — Exclamó ella yendo a tomar su almuerzo.
"Cuando me dí cuenta del verdadero tipo de hombre que era Alexander, me sentí decepcionada"
Pensó la hermosa hija de la familia Bailey.
"Probablemente no me hubiera casado con él, pero él fue más astuto, cuando lo supe ya era su esposa"