Alexander en ese momento se dio cuenta que había hablado de más.
No quería revelar detalles de lo que habían sido esos casi tres años de vida matrimonial.
— Sí… — Susurró él desviando su mirada de la de Savannah.
La hermosa mujer rubia se levantó en ese instante de la silla en la cual estaba sentada frente al escritorio de ese CEO.
— ¿Sí? Quiere decir que… ¿Ella te está engañando y tú lo sabes? — Preguntó ella sorprendida.