Narrado por Leandro Brown
Llegué a jurarme que la solución a mantener a salvo a Lucía era alejarla de mí. Pero eso no le importaba a mi otra personalidad, esa que se dejaba llevar por las emociones y a la que no le importaba caer más por ella. Tuve que irla a buscar en lo que no cumplió su hora de llegada a su turno por unos tontos minutos aquella mañana para encontrármela con Luciano rondando; tuve que unirme a su tour de fantasmas por la mansión Brown para ilusionarme con imposibles.
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