Mundo ficciónIniciar sesiónAndrew nos llevó a mi antigua casa.
Su mano derecha agarró el volante mientras su izquierda descansaba sobre mi muslo.
-¿Estás seguro de que estás bien para verlos? -Andrew cuestiona con un tono preocupante.
-Sí, por supuesto, estoy bien -asintió. Dejó un suspiro de frustración-. Prométeme que no serás grosero.







