Cuando vuelvo mis ojos hacia a ella veo tiene una sonrisa pero una de ironía.
—¿Y dices que no lo sabes? Eres como todos los de tu familia, quieren que firme lo mas pronto posible.
—Victoria. este asunto no es sobre ti.
—¿Enserio? —dijo de forma sarcástica.
—Mira, si tu me dices lo de mi hermano y tú yo te dire de lo que hablo.
—Empieza tú entonces.
Veo que si no lo hago no me dira nada.
—Mi abogado le enviará los papeles del divorcio a Elizabeth. —Se sorprende y me pregunta porque. —Ya te dije