ABEL
Me di cuenta de lo que hice de camino a la asamblea, por ello busco las palabras correctas para disculparme con ella por eso.
—¡Aun lado viejo!
Ignoro lo que escucho a lejos hasta que siento el dolor en mis bolas, caigo en una rodilla retorciéndome de dolor.
—¡Engendro… del diablo! —digo con rabia algo audible —¡Moco…so!
El mocoso gira sobre sus talones y me saca la lengua y se larga.
“Enserio… que no puede pasarme otra cosa peor.”
—¡Micaela obedece!
—¡Fuera de mi camino!..
Una niña con ai