Ella dio un suspiro largo cuando levantando el rostro hacia André quiso llorar, pero también sabía por Connor que a este hombre le fastidiaba la debilidad.
—Por favor… deme la oportunidad… Lo haré bien, créame…
André le hizo un ademán con la mano, y mantuvo el silencio durante el resto de camino.
En unos minutos estuvieron en el aeropuerto, y aunque pasaron por lugares privados, Samara fue detenida cuando mostró sus documentos.
—¿Viaja con este hombre? —André tenía pegado su móvil a la oreja