—Nunca voy a olvidar Hawái… —Samara se recostó el hombro de André mientras el auto iba en camino hacia el aeropuerto, y el millonario estaba perdido en sus pensamientos.
Asintió hacia ella un poco serio, y luego dirigió su mirada a la ventanilla.
Él tampoco iba a olvidar Hawái, y la confusión que sentía muy dentro de sí, se lo confirmaba a cada segundo.
Subieron al avión unos minutos después, y se sentaron juntos esta vez, sin embargo, André deseaba llegar pronto a New York, porque de seguro