Capítulo 99. Mesa preparada.
Emma Uzcátegui
Con la estrella asegurada y Sandra de vuelta en tierra firme, vuelvo mi atención al pesebre que espera pacientemente en la repisa de la chimenea.
Los pasos pesados de Gabriel se acercan detrás de mí, su presencia es un calor reconfortante a mi espalda.
—¿Necesitas ayuda con eso, cariño? —Siempre está pendiente de mí, incluso cuando sólo estoy colocando figuras de porcelana en una estantería.
—Yo me encargo —le aseguro, aunque no me importa el ofrecimiento.
Su preocupación es pa