Recorrió con la vista la regia habitación, de corte masculino y con imponentes muebles de madera maciza. Tras unos elegantes y pesados cortinajes verdes se entreveía un amplio balcón. No pudo resistir la tentación de acercarse al cristal la vista era magnífica pues la habitación era la central del edificio y disfrutaba de una espléndida visión de la parte delantera del jardín. Disponía también de una pequeña mesa a modo de despacho en una esquina, un conjunto de dos sillones y un sofá delante