Daniel era desconfiado por naturaleza, iba en su ADN y además la vida le había demostrado con creces que tomar precauciones nunca estaba de más. Así que, se reservó el control telemático de la cuenta bancaria de su esposa. Lo pensó durante varios días, no era ético lo que iba a hacer, él le había entregado ese dinero a Débora y ahora ya no era suyo, pertenecía única y exclusivamente a Débora. Pero la tentación era demasiado grande. Tentación y curiosidad. Tentación, curiosidad y temor. Tent