Capítulo 34. Un nuevo comienzo.
El llegar a su antigua casa, le produjo a Aisha sentimientos encontrados, allí vivió la época feliz de su embarazo, pero también la tristeza de su soledad, porque en ese momento Gabriel nunca estuvo para ella. Desde un inicio fue tan desconfiado de que nunca se permitió involucrarse con su embarazo y con los bebés porque pensaba que quizás no fueran suyos, por eso cuando recibió la prueba pensó que era real. A pesar de haberlos acunado en su pecho por dos meses y de haberlos amado como sus hijo