Capítulo 33. La segunda boda.
Dos horas y treinta minutos después, Aisha salió de su casa con su cabello recién lavado y secado al natural con premura, un vestido largo, de color crema que tenía mucho tiempo guardado en su armario y que se había puesto para una fiesta de la compañía un par de años atrás y un ligero maquillaje. Al bajar se dio cuenta de que una organizadora de bodas corría con sus ayudantes poniendo flores y preparando el comedor para una comida. Había hasta un pastel de bodas de tamaño pequeño. Un servicio d