Suspiro un poco – vámonos por favor… no necesito más de esto – ahora ambas actuábamos cual cascarones vacíos en la basura
Fui la primera en frenar sus lágrimas – lo acepto totalmente –
Alguien nos llevó hacia el aeropuerto de los cuervos dorados donde un helicóptero aguardaba por nosotras… simplemente subí a aquel pájaro de la guerra y la espere… una vez estábamos allí deje de hablar con ella, no deseaba terminar aún más herida
Apenas llegamos sentí un abrazo desesperado y cariñoso - Hija realm