Óscar abrió los ojos completamente, sorprendido, su vista se nubló por aquel mensaje que llegó en lo más profundo de su alma.
—Yo también te amo… Mamá. —Óscar limpió sus lágrimas, sin dejar de mirar al cielo sintiendo como su corazón latía agitado—. Muchas gracias —expresó a su esposa—; su mensaje fue recibido y respondido —refirió con la voz fragmentada.
Samantha no pudo contener las lágrimas al ver a su esposo tan conmovido, se arrodilló frente a él para abrazarlo con fuerza.
— No me agrada v