- ¡¿Papá?!
- Hola mi vida
- ¡Papá!
Me levanté del suelo lo más rápido que pude y corrí hacia él, llegué a sus brazos con los sollozos apoderados de mí ¡Es mi padre! ¡Está aquí! Por un momento, pensé que yo había muerto y este era mi reencuentro con él, pero no, lo estaba tocando justo ahora, lo tengo delante en carne y hueso ¡No me lo puedo creer!
A pesar de toda la situación en la que estamos, me es imposible evitar sonreír. No sé si sea mi imaginación, si en verdad acabo de morir y este es