ISABELLA MONROE
El avión se detuvo después del suave aterrizaje en Milán, tristemente no hice nada además de trabajar en Japón todo fue porque estaba muy enferma y lo único que hice fue dormir en mi habitación de hotel con Celeste cuidando de mi agenda.
Me quité el cinturón de seguridad antes de prepararme para salir del avión, tomé algo de beber dentro del avión para al menos relajarme, pero aun así no me sentía bien. Estaba tan asustada que no iba a dar una buena actuación, porque sentía que