"¿Cuánto tiempo has trabajado para ellos?".
"No mucho. Empecé a trabajar aquí cuando la princesa Mildred tenía dieciséis años".
Algo en la distancia captó la atención de Laika, que apartó la mirada de la mujer. El polvo se levantaba en el oeste y escuchó débiles cascos de caballo. Matilda siguió su mirada.
"¿Qué es eso?", preguntó la muchacha.
"Hay gente cabalgando hacia el oeste. Tengo que ir a averiguar quiénes son".
"Iré contigo".
"No es necesario, no serás de ninguna ayuda allí". Laika