LAIKA
Los días siguientes estuve en la tienda del curandero. El dolor había desaparecido, tal como dijo el curandero y yo estaba contenta. El Alfa Karim venía dos veces al día a verme, por la mañana y por la noche. Hablamos poco; hablaba más con el curandero que conmigo y la única vez que me habló fue para decirme que la manada Flor Silvestre había unido fuerzas con la manada Madera Cálida para declarar la guerra a los Titanes. Estaban acampados al borde del bosque y los guerreros esta