Capítulo 32. |Finalizando una historia entre las dos|
Emma se había quedado muda cuando Elaine le mostró lo que le entregaría al hombre con el que se encontraría en una hora, con la yema de sus dedos acarició sutilmente la superficie. El diamante era muy hermoso y cuando levantó la mirada hacia su madre, ella le sonrió.
—¿Qué tal se ve?—preguntó.
—¿Cómo es que tiene un collar con tremendo y exuberante diamante? ¿Segura que te lo dio la anciana hace años atrás?—ella asintió.
—Fue un regalo que me entregó. —su rostro cambió. —En fin, ahora se lo re