Capítulo 14. |Un desayuno diferente|
Departamento de Emma Spencer, New York, Estados Unidos
El sonido de su respiración agitada, el ruido que hacía cuando sus cuerpos chocaban, el olor a vainilla que desprendía la piel de Emma, lo estaban volviendo adicto. Entró y salió de su interior de manera impecable, mientras que al mismo tiempo, los pechos bailaban, la posición que había encontrado donde la fricción era más intensa, la repitió volviéndola a llevar a su cuarto orgasmo. Sintió como su cuerpo tembló al llegar a su propio clímax