ALEXA
Dos meses han pasado y del imbécil de Marco no he vuelto a saber nada. En ocasiones me he sentido tentada a llamarle y preguntarle como está, pero cuando recuerdo aquellas palabras que me dijo y ver el rostro de triunfo de su puta, me lleno de rabia y las ganas de saber de él se esfuman por completo.
Desde hace una semana estoy presentando síntomas dudosos, mareos, vómitos matutinos e incluso repulsión a ciertos alimentos. Mi mejor amiga, que también es mi compañera en la facultad, me dic