Nohelia caminó en compañía de Nikolay, sus lágrimas rodaban por sus mejillas, escuchar las frías palabras de Sergio, le confirmaba que él no la amaba, que solo deseaba a su hija.
"Es mi hija Nohelia, y la quiero conmigo. No quiero recordarte el contrato de vientre de alquiler."
Estas palabras no salian de su cabeza.
Nikolay la abrazó para poder tranquilizarla.
—Recuerda que tienes que estar tranquila, el bebé percibe cada una de tus emociones.
—Lo se Nikolay, pero escuchar a Sergio hablar de es