Capítulo 84. Funeral y tristeza.
*Matteo*
Llegar a la villa fue llegar a un hogar frío en el que no me hubiese sentido parte de él si no hubiese sido por la continua compañía de Adriano. Alejado de Dianora era como si ya no me sintiese parte de ese mundo nunca más, cuando no era así…
_Señor Matteo…
Nada más entrar junto a Adriano, Margaritta había salido de la cocina y prácticamente se lanzó a mis brazos. Ella siempre amó a Piero, y fue entonces con su abrazo cuando sentí las lágrimas de esa buena mujer sobre mi jersey gris.
_M