Ethan le dio la vuelta a Naomi y sostuvo su rostro entre ambas manos. Durante un breve instante se quedó observándola. Tenía las mejillas sonrojadas y los ojos vidriosos.
Estampó sus labios contra los de ella en un beso intenso, profundo, pero se obligó a separarse al cabo de unos segundos. Si seguía por ese camino al único lugar que irían sería a la cama y no la dejaría salir de allí hasta haberle arrancado al menos un orgasmo más.
No había sido consciente de cuánto realmente había extrañado