Paso mis manos por el abdomen de Milly y siento un pequeño borde de una de sus cicatrices, de inmediato vienen a mi mente los recuerdos de su enfrentamiento con Massimo.
Me quedé sorprendido cuando la vi en la sala de interrogatorios frente a un hombre en silla de ruedas, estaba pálida, parecía en shock, hasta el momento en que él intentó tocarla, fue cuando reaccionó y lo abofeteó con una rabia que jamás le había visto. Tuve que intervenir y sacarla de ahí casi cargándola, estábamos trabajando