«Tengo una reunión importante esta tarde. Iré esta noche y podemos ir juntos al hospital a ver a tu madrastra».
Un escalofrío de pura indignación recorrió el rostro de Adeline al leer el mensaje de Damian. Guardó el teléfono en su bolso con un gesto brusco, casi violento. Maya y León notaron de inmediato que su expresión se ensombrecía como una tormenta eléctrica. —¿Qué ocurre ahora? ¿Otra amenaza de Arthur? —preguntó Maya rápidamente. Adeline soltó una risa sarcástica que heló el aire. —Damian