Vlad se alegró al ver que Samantha acariciaba el pelaje del perro, se miraba tan contenta que se apropio de su felicidad y la compartió con una sonrisa bastante sincera que cautivó a más de una persona.
_ Eres muy afortunada jovencita _ habló una señora _ tu novio se nota que te quiere, no todas las mujeres podemos correr con esa suerte.
_ Hola lindo, eres un buen chico _ el perro ladró muy fuerte como si estuviera molesto _ ¿Qué sucede, por qué está enfadado?
_ Es que es ella y no él, te traje