Liam le dijo al director del hospital en el sitio donde habían estado, él se apresuró a la azotea y el menor de los Reed no se quedó atrás. Ellos subieron y encontraron la puerta cerrada así que el anciano abrió sin ningún problema.
_ ¡Natalia! _ el señor se fue sobre su nieta _ cariño, vamos, despierta.
Liam la miró con una coloración azul, él apartó al anciano y la cargó entre sus brazos sin importarle que se encontraba empapada. La llevaron a una habitación privada en donde le dieron toda la