Linda, la matriarca de los Falcone, estaba sacándose el maquillaje. Ya estaba en camisón. Cuando terminó se puso crema en la cara. —Estás muy silenciosa mí amor— dijo Mike, su esposo, y puso sus manos en sus hombros dándole un beso en la coronilla. Y olió su cuello. —Mikeeee —¿Queee??? —Están los niños por toda la casa... —¿Te refieres a los pequeños o a los grandes??? Linda sonrió, se levantó y abrazó a su marido, sin tacos éste le llevaba casi una cabeza. Alzó su cuello y él tomó por asalto s