Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo muy lejos de ahí, un medio lobo se paseaba como si se tratara de un animal enjaulado, dentro de su propia maritú.
-La señora ya esta apostada – se escuchó la voz de Hazel a entrar.
-Ya lo sé … - casi rugió Aysel. Y luego, después de un breve silencio, susurró inquieto – Puedo olerla desde aquí.
-Es una mujer muy hermosa y amable – se atrevi&







