Mundo de ficçãoIniciar sessãoMolly Goldberg
Miro a Henry que comienza a moverse inquieto mientras tiene su cabeza recargada en el respaldo del gran sillón, suelta un quejido, me pongo de pie para despertarlo, él comienza a llorar, mi piel se eriza cuando suelta un desgarrador llanto, mis manos buscan despertarlo.
— ¡No! ¡No! ¡Mi Evelyn no! ¡No! ¡No me la quites! —mi corazón se estremece al escucharle decir esas palabra







