Mundo ficciónIniciar sesiónEmilio sonrió al escuchar lo que Erick, su hermano gemelo, le informó del otro lado de la línea, sin dar una respuesta colgó, miró la vista nocturna desde su ático, finalmente todo se estaba acomodando a su favor, Armando estaba muerto, Leonardo, Alejandro y la rubia lame botas, llamada Sasha, finalmente las piedras estaban siendo retiradas de su camino para llegar a su objetivo: la hija de Anna Carolina.
—¿Y entonces? —preguntó el hombre de traje elegante







