Mundo de ficçãoIniciar sessãoDaniel estaba perplejo, Carolina tiró de su agarre contra la cabecera de hierro.
—Desamárrame—ella exigió, su molestia creció al ver que no decía nada, sí, lo dijo y, en voz alta, ¿Qué tenían los hombres con el pasado de una mujer? ¿Por qué les obsesionaba tanto? Ella sabía que él era un cabrón mujeriego, pero no exigía un número de su pasado, si se pusiera igual que él, ya se le hubiera caído el pelo del estrés de solo pensar la cantidad de mujeres que pa







