Una luna rechazada. Capítulo 55: Encuentro inesperado
Alanna.
Desperté con una resaca muy fuerte, y recordé que la noche anterior me embriagué con Sofía por su ruptura amorosa.
Me giré y ella estaba roncando a mi lado en la cama, con la baba saliendo por su boca. Luego me di cuenta de que Dorian estaba parado en la puerta y con ambas manos en la cintura.
Su mirada juzgadora me lo decía todo.
—¿Se puede saber qué han hecho? La sala es un desastre —soltó, negando con la cabeza.
—Carajo... —Me caí de la cama al moverme, estaba en la orilla—. Dorian,